La natalidad en México continúa su tendencia a la baja, con familias que optan por tener menos hijos y un incremento en el uso de métodos de planificación reproductiva
Durante 2023, se registraron un total de 1,820,888 nacimientos, lo que representa una caída del 3.7% en comparación con el año anterior, según los datos del Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía).
Esta disminución refleja un cambio en los patrones sociales y económicos del país, donde las parejas eligen posponer o reducir el número de hijos debido a factores como el costo de vida, las oportunidades laborales y una mayor concientización sobre la planificación familiar. Además, el acceso a métodos anticonceptivos y a servicios de salud reproductiva ha mejorado en las últimas décadas, lo que ha contribuido a esta tendencia.
El descenso en la tasa de natalidad podría tener repercusiones a largo plazo en la estructura demográfica de México, afectando tanto el crecimiento económico como la sostenibilidad del sistema de seguridad social. Con menos nacimientos, se prevé que la población envejezca más rápidamente, lo que plantea desafíos en términos de atención a la salud y el mercado laboral.
A medida que este fenómeno continúa, expertos sugieren que es necesario fortalecer las políticas públicas en torno a la familia y la equidad de género, así como ofrecer mayores apoyos a las familias jóvenes para equilibrar la decisión de tener hijos con las exigencias económicas del país.