De acuerdo con cifras de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) las quejas por contaminación ambiental han aumentado en un 50 por ciento en los últimos 6 años en la Ciudad de México.
Este tipo de contaminación se define como la sensación auditiva desarticulada y molesta, ante este problema, se han presentado y aprobado iniciativas legislativas en el Congreso de la capital para atenderlo y sancionarlo.
La Organización para la Cooperación Económica (OCDE) advierte que la contaminación acústica propicia daños fisiológicos y psicosomáticos muchas veces irreversibles.
También añade que esta problemática no sólo genera estrés o insomnio, también la exposición prolongada a ésta puede provocar la pérdida de la audición.