Como parte de las actividades planeadas para mejorar la economía de Tláhuac, se continúa trabajando para que el lago artificial del bosque regrese a ser un atractivo turístico como antes de secarse a causa de los sismos del 2012 y 2017 con los que se crearon fisuras que drenaron el lago.
En este momento los trabajadores se encuentran plantando juncos a la orilla del lago, así como tres mantos acuíferos diferentes se encuentran aportando el agua para llenarlo.
La inversión para la recuperación de este espacio por parte del Gobierno de Tláhuac es de 60 millones de pesos, con esto se espera beneficiar a los vecinos, así como a la alcaldía, puesto que antes de secarse, el lago atraía en promedio a entre cinco y seis mil personas, además de que llegó a superar los diez mil en temporada vacacional.