El Plan General de Desarrollo y el Programa General de Ordenamiento Territorial, respaldados por el presidente de Morena Ciudad de México, Sebastián Ramírez, son documentos fundamentales que buscan proteger los derechos de los habitantes de la capital mexicana, tal como están consagrados en la Constitución Política. Estos derechos incluyen el acceso a una vivienda adecuada y asequible, la garantía de un espacio público seguro y la preservación de un medio ambiente sano.
La implementación de estos planes representa un hito importante en la historia de la Ciudad de México, ya que establecen reglas claras para el desarrollo urbano, frenando la corrupción y el desorden inmobiliario que han afectado negativamente a la población. El enfoque en la calidad de vida de los habitantes se refleja en la protección del suelo de conservación y en la definición del uso del suelo habitacional, garantizando un equilibrio entre el crecimiento urbano y la preservación de los espacios naturales.
La participación ciudadana ha sido un pilar fundamental en la elaboración de estos planes. A través de consultas que involucraron a habitantes de pueblos y barrios originarios, así como a diversas organizaciones urbano-populares, se ha buscado recoger la opinión y las necesidades de la comunidad. Este enfoque inclusivo y democrático demuestra el compromiso de la administración de Claudia Sheinbaum de construir una ciudad basada en la unidad y en el respeto de los derechos de todos los ciudadanos.