Pese a la urbanización y el despojo del campo en la Ciudad de México, las chinampas hacen frente a este fenómeno para mantenerse vigentes en Tláhuac y Xochimilco, donde se identifican las últimas zonas con estas condiciones.
Las chinampas son un método de cultivo que empleaba todos los elementos naturales de los humedales, es decir, desde los árboles hasta el lodo.
Este sistema era importante en la época prehispánica donde incluso se crearon alianzas entre los diferentes pueblos para defenderlas y el maíz se posicionó como uno de los alimentos más consumidos en México.
Entre los beneficios de este método destacan las posibilidades de hacer hasta tres cosechas al año.
Actualmente, la Ciudad de México cuenta con hasta dos mil 500 hectáreas y 20 mil chinampas, siendo estas las últimas del mundo y que representan menos del tres por ciento de las que hubo hace más de 500 años.
Tláhuac y Xochimilco son las alcaldías que destacan por tener algunas zonas con estas condiciones, las cuales se han transformado en viveros para flores y plantas no comestibles con un sistema de policultivo mejor conocido como milpas.
Desde una perspectiva académica, la milpa es definida como agroecosistema que tiene como objetivo el aprovechamiento de la tierra y todos los elementos que la conforman. Por ejemplo, en la siembra de maíz, el frijol crece enredado en sus tallos, mientras que las hojas de calabaza protegen al maíz de los rayos de sol.